...porque ya tienes una familia propia, una casa, y a veces algo de dinerillo, y entonces prima más conservar lo que tienes que ponerlo más o menos en riesgo por querer tener más, que en la mayoría de los casos, si has llevado una vida organizada, realmente no lo necesitas.
La envidia no tiene nada que ver con arriesgar o ganar más o menos. Es carecer de autoestima, tener la necesidad de estar comparándose continuamente o desear el mal ajeno incluso más que el bien propio, entre otras cosas. Claro que es un trastorno.
El envidioso en realidad lo que envidia no es el dinero, sino lo que no se puede comprar: la felicidad, el amor, el reconocimiento de los demás,.... Los necios creen que con el dinero se consigue todo esto.
¿Sueña con ganar la lotería? Su cerebro le está tendiendo una trampa
Ni el dinero ni el amor dan la felicidad. Este es el vídeo que lo argumenta con datos y estudios
Y no pasa únicamente con el dinero. Tendemos a sobreestimar el efecto que tiene en nuestro bienestar aquello sobre lo que ponemos el foco: por ejemplo, el amor. La dicha no se supedita únicamente a un aspecto. Y las relaciones románticas, aunque muchas veces se nos antojen como la base del bienestar, son, simplemente, una de sus columnas. Por ello, los científicos recomiendan ver la fotografía completa y entender que ni el dinero, ni el amor, ni ningún otro aspecto, va a satisfacernos por sí mismo, sino que dependerá de un cúmulo de elementos que debemos tener en cuenta si queremos evitar futuras frustraciones.